En 1922, el ingeniero mecánico Elis F. Stenman construyó una casa de verano en Rockport, Massachusetts, y decidió experimentar utilizando periódicos como aislante para las paredes.
La vivienda terminó incorporando alrededor de 100.000 ejemplares, prensados en unas 215 capas y unidos con un pegamento casero de harina, agua y pieles de manzana.
El papel fue protegido con barniz y también se utilizó para fabricar muebles, lámparas, estantes y otros objetos.
Más de un siglo después, las paredes todavía conservan titulares, anuncios y noticias de los años veinte, convirtiendo la vivienda en un singular museo de la historia.





