El Gobierno de Alemania acusó oficialmente a Rusia de estar detrás de un fallido ataque con drones cargados de explosivos registrado el 4 de agosto en el aeropuerto de Leipzig/Halle.
Al menos tres drones fueron identificados cerca de aeronaves de carga ucranianas; uno impactó contra un avión sin detonar y otro afectó una aeronave de DHL.
Las autoridades alemanas consideran que el método utilizado coincide con operaciones de guerra híbrida atribuidas a Moscú.
Berlín anunció medidas contra Rusia, entre ellas el cierre de un consulado y nuevas restricciones.
Moscú rechazó las acusaciones y exigió pruebas.





