China logró demostrar una comunicación láser bidireccional a más de 400.000 kilómetros, entre una estación terrestre y el satélite cislunar DRO-A.
El sistema alcanzó una velocidad de descarga de hasta 100 Mbps, suficiente para transmitir como ejemplo una imagen 8K en aproximadamente 12 segundos, frente a varios minutos mediante enlaces de microondas.
La tecnología utiliza haces láser muy precisos y detectores capaces de identificar señales extremadamente débiles después de recorrer enormes distancias.
El avance podría mejorar las comunicaciones de futuras misiones lunares, permitiendo enviar fotografías, videos y grandes cantidades de datos científicos con mayor rapidez.





