La selección de Noruega escribió una página inédita en la historia de los Mundiales al alinear en su debut ante Irak a Erling Haaland, Alexander Sörloth y Kristian Thorstvedt, cuyos padres también disputaron una Copa del Mundo con el combinado nórdico.
Lo más llamativo es que Alf-Inge Haaland, Goran Sörloth y Erik Thorstvedt jugaron juntos el Mundial de Estados Unidos 1994, y 32 años después sus hijos compartieron cancha en el mismo país.
La histórica coincidencia se produjo en la victoria 4-1 sobre Irak, donde Haaland marcó un doblete y Thorstvedt también anotó, consolidando un legado familiar único en el fútbol mundial.





