Un reciente fallo judicial en Estados Unidos declaró responsables a Meta y Google por el diseño adictivo de sus plataformas, al considerar que herramientas como el scroll infinito y las notificaciones contribuyeron a la dependencia de menores y afectaron su salud mental.
El caso, impulsado por una joven demandante, sentó un precedente al reconocer negligencia en el diseño de redes sociales.
A partir de este veredicto, Europa analiza cómo utilizar marcos legales existentes para perseguir prácticas similares, fortaleciendo la regulación digital.
El debate se centra en la responsabilidad de las plataformas frente a la adicción tecnológica y la protección de usuarios vulnerables.





