El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva política de restricción de visas para ciudadanos extranjeros que, según las autoridades, mantengan vínculos con grupos que Washington califica como organizaciones terroristas de extrema izquierda o participen en actividades relacionadas con violencia política, terrorismo o delitos transnacionales.
La medida forma parte de una estrategia para reforzar la seguridad nacional y combatir amenazas que la administración estadounidense considera de alcance internacional.
Las restricciones impedirán el ingreso al país de las personas señaladas bajo estos criterios y se suman a otras acciones impulsadas recientemente por el Departamento de Estado para fortalecer los controles migratorios.





