Un enorme gato naranja de ocho metros se ha convertido en una de las principales atracciones del Aeropuerto Internacional de Hong Kong.
La instalación, llamada “A Moment to Purr”, mide aproximadamente ocho metros de largo, siete de ancho y 3,5 de alto.
Además de su impresionante tamaño, cuenta con movimientos en las orejas y la cola y permite a los pasajeros interactuar con él mediante una pantalla, donde pueden alimentarlo, acariciarlo y jugar.
La estructura fue instalada inicialmente como una atracción temporal por Pascua, pero debido a su popularidad permaneció en el aeropuerto y actualmente se encuentra en la Terminal 2.





