Un nuevo sistema de vigilancia llamado SignalTrace puede rastrear vehículos y personas sin conocer inicialmente su identidad.
La tecnología combina lectores de matrículas con sensores capaces de detectar señales de teléfonos, relojes inteligentes, auriculares y otros dispositivos electrónicos.
Al identificar aparatos que aparecen repetidamente juntos, crea una “huella electrónica” que permite reconocer determinados patrones de desplazamiento.
Aunque no accede al contenido de las comunicaciones, especialistas advierten sobre sus implicaciones para la privacidad, ya que los patrones de movimiento pueden revelar identidades.
La tecnología ya ha sido detectada en instalaciones policiales de Maryland, Estados Unidos.





