Santo Stefano di Sessanio, un pueblo medieval de apenas 115 habitantes en la región italiana de Abruzzo, lanzó un programa para atraer nuevos residentes y frenar el despoblamiento fuera de la temporada turística.
La propuesta incluye una subvención anual de hasta 8,000 euros durante tres años, vivienda en alquiler a precio simbólico y hasta 20,000 euros para emprender un negocio.
Está dirigida a italianos y extranjeros de la UE de entre 18 y 40 años, dispuestos a residir allí al menos cinco años.
Según el alcalde Fabio Santavicca, más de mil personas ya completaron el formulario en pocas horas.





