El príncipe Harry y Meghan Markle regresaron al Reino Unido junto a sus hijos después de seis años viviendo en California, generando especulaciones sobre un posible retorno a la actividad oficial de la monarquía.
Sin embargo, el rey Carlos III confirmó que la pareja continuará fuera de la familia real activa y mantendrá su condición de ciudadanos privados.
Ambos podrán desarrollar actividades benéficas y comerciales de manera independiente.
Harry mantiene su participación en proyectos como los Juegos Invictus, mientras Meghan evalúa retomar vínculos con organizaciones británicas.
La familia se instalará en una residencia privada en los Cotswolds.





