El terremoto registrado en Venezuela dejó importantes enseñanzas para Guayaquil sobre la necesidad de fortalecer la construcción formal, el cumplimiento de las Normas Ecuatorianas de la Construcción y el control de la calidad de los materiales.
Especialistas advierten que, aunque la ciudad cuenta con regulaciones, aún existen deficiencias en la supervisión de edificaciones y en el crecimiento urbano informal.
También resaltan la importancia de realizar estudios de suelo, fiscalizar las obras y promover una cultura de prevención.
Estas medidas permitirían reducir la vulnerabilidad de las estructuras y minimizar los daños humanos y materiales ante un eventual sismo de gran magnitud.





