Investigadores chinos desarrollaron un vidrio inteligente capaz de reducir el calor dentro de los edificios mediante una innovadora capa microscópica de plata.
El material puede cambiar eléctricamente de transparente a reflectante, bloqueando gran parte de la radiación solar y facilitando la disipación del calor.
Durante pruebas experimentales realizadas en Shanghái, logró temperaturas interiores hasta 7 °C inferiores a las registradas con vidrios convencionales.
Esta tecnología podría disminuir el consumo energético destinado a refrigeración y convertirse en una alternativa sostenible para la construcción, aunque todavía necesita superar pruebas de durabilidad y costos antes de su aplicación comercial.





