Aulas al límite: el calor extremo convierte el aprendizaje en un desafío

Las altas temperaturas están transformando las aulas en espacios poco aptos para aprender.

En varios centros educativos, los termómetros superan los 40 °C, afectando la concentración, la memoria y el rendimiento de los estudiantes, además de poner en riesgo su salud.

Expertos advierten que el calor provoca fatiga, irritabilidad y aumenta el riesgo de golpes de calor, especialmente en niños.

La falta de infraestructura adecuada, como sistemas de ventilación y aislamiento térmico, agrava el problema.

Ante el avance del cambio climático, especialistas y organizaciones reclaman inversiones urgentes para adaptar las escuelas y garantizar condiciones seguras para la enseñanza.