El Tribunal de Juicio de Pichincha sentenció este 9 de septiembre de 2026 al expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y a su hijo Jacobo Bucaram Pulley a 9 años y 4 meses de prisión, además de una multa de 20 salarios básicos unificados, por el delito de delincuencia organizada en el caso Pruebas COVID-19.
Ambos fueron considerados colaboradores de la estructura investigada.
El exagente de la AMT Leandro Berrones recibió 13 años y 4 meses, mientras que el ciudadano israelí Sheinman Oren obtuvo una pena reducida mediante cooperación eficaz.
El proceso investigó la comercialización irregular de cerca de 21.000 pruebas rápidas y otros insumos médicos durante la pandemia.





