Un solo ciberdelincuente utilizó agentes autónomos de inteligencia artificial para atacar más de 1.200 sitios web en Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón, logrando vulnerar más de un centenar.
Según la firma de ciberseguridad NorForge, la operación habría costado alrededor de 5.000 dólares en servicios de IA.
Los sistemas automatizados buscaron vulnerabilidades y ejecutaron tareas con mínima intervención humana.
Entre las empresas afectadas figuran Deere y SharkNinja. Aunque algunas compañías aseguraron haber contenido las amenazas, todavía no se determina cuánta información pudo quedar comprometida.
El caso evidencia nuevos desafíos para la ciberseguridad mundial.





