Un estudio publicado en el Journal of Nutrition Education and Behavior analizó a 25 adolescentes de 15 y 16 años y encontró que el contenido gastronómico de TikTok puede despertar hambre, antojos y deseos de probar nuevos alimentos.
Recetas, tendencias virales, reseñas, anuncios e influencers aparecen entre los contenidos que más llaman su atención.
Algunos jóvenes incluso reconocieron modificar su alimentación para imitar a creadores cuyo físico consideran atractivo.
Sin embargo, los investigadores aclaran que el estudio no demuestra que TikTok cambie directamente la dieta.
Recomiendan fortalecer el pensamiento crítico, las comidas familiares y el diálogo entre padres y adolescentes sobre lo que consumen en redes.





