Dos empresas de robots de reparto, Coco Robotics y Serve Robotics, enfrentan demandas colectivas en Chicago por presuntamente recopilar datos biométricos de clientes sin su consentimiento.
Las denuncias señalan que sus robots utilizan cámaras y sensores LiDAR para registrar características de rostros y manos mientras las personas retiran sus pedidos.
Los demandantes también cuestionan si esa información puede almacenarse, utilizarse para entrenar sistemas de inteligencia artificial o compartirse con terceros.
Ambas compañías rechazan las acusaciones: Coco afirma que no recopila datos biométricos en Chicago y Serve asegura que sus sistemas están diseñados para desplazarse con seguridad, no para identificar personas.
El caso pone nuevamente sobre la mesa el debate entre tecnología, privacidad y vigilancia.





