Más de un centenar de personas se reunieron frente a Ocean Beach, en San Francisco, para participar en una curiosa jornada de desahogo colectivo: gritarle al océano Pacífico.
La iniciativa, llamada “Grito gutural al mar”, fue organizada por Danielle Egan como una forma de liberar tensiones y compartir la experiencia con otras personas.
Entre los motivos mencionados estuvieron el alto costo de los alquileres, la incertidumbre por la inteligencia artificial, problemas ambientales y frustraciones personales.
Antes del grito colectivo también hubo un concurso individual. Olivia Gugliemotto ganó con un grito de 121,9 decibelios.





