El Túnel Base de San Gotardo, en Suiza, es el túnel ferroviario más largo del mundo, con 57 kilómetros de extensión bajo los Alpes.
Inaugurado en 2016 tras casi dos décadas de construcción, permite cruzar esta imponente cordillera en apenas 20 minutos, conectando de forma más rápida el norte y el sur de Europa.
La obra fue diseñada para agilizar el transporte de pasajeros y mercancías, además de reducir el tránsito de camiones por las carreteras alpinas y disminuir las emisiones contaminantes.
Considerado una de las mayores proezas de la ingeniería moderna, el túnel transformó la movilidad y la logística en el continente europeo.





