El príncipe Harry no podrá alojarse en el Palacio de Buckingham durante su visita al Reino Unido después de no confirmar dentro del plazo establecido una invitación realizada por el rey Carlos III.
Según fuentes del palacio, el retraso impidió organizar los preparativos necesarios para recibirlo.
Desde el entorno del duque de Sussex señalaron que la demora estuvo relacionada con la incertidumbre sobre las medidas de seguridad, ya que él y su familia perdieron la protección policial oficial.
Harry expresó su decepción por la decisión, mientras persisten las tensiones con la familia real británica.





