El fenómeno de El Niño modificó la actividad turística en Puerto López, Manabí.
El calentamiento del océano hizo que la temporada de avistamiento de ballenas jorobadas comenzara más tarde y terminara antes de lo habitual: el mayor movimiento se concentró entre julio y agosto.
El cantón recibió entre 32.000 y 33.000 turistas, por debajo de la meta de 40.000.
Al mismo tiempo, desapareció la tradicional temporada de garúa y frío, dando paso a más días cálidos y soleados que favorecieron el turismo de playa.
Los hoteles alcanzaron cerca del 80 % de ocupación durante la temporada de ballenas, aunque los operadores enfrentaron mayores costos.





