Un innovador parque solar en los Alpes suizos sorprende por su funcionamiento adaptado al nivel del agua.
La instalación cuenta con 1.400 paneles solares que cubren unos 2.240 metros cuadrados y están montados sobre una estructura modular flotante.
Durante aproximadamente seis meses, cuando el nivel del lago desciende, los paneles quedan apoyados sobre el fondo; posteriormente, al aumentar el agua, vuelven a flotar y generar electricidad.
El sistema demuestra cómo las energías renovables pueden adaptarse a condiciones naturales cambiantes.
Esta tecnología representa una alternativa interesante para aprovechar superficies de agua y producir energía limpia en zonas montañosas.





