Investigadores del Peter L. Reichertz Institute (Universidad Técnica de Braunschweig), junto con la Escuela de Medicina de Hannover, desarrollaron vehículos experimentales que miden señales fisiológicas sin sensores adicionales: el volante registra electrocardiogramas mediante electrodos, el cinturón capta sonidos cardíacos por fonocardiografía, y una cámara junto al retrovisor detecta frecuencia cardíaca y respiración por variaciones faciales.
Una IA combina estos datos con el comportamiento del vehículo para distinguir cambios fisiológicos normales de posibles anomalías, reduciendo falsas alarmas.
El sistema busca detectar tempranamente alteraciones cardíacas, párkinson o EPOC, aprendiendo el patrón habitual del conductor con el tiempo.
Se mostrará en Automechanika Frankfurt en septiembre de 2026.





