Ecuador figura entre los países de América Latina con mayor vulnerabilidad frente a los efectos del fenómeno de El Niño 2026-2027, debido a su exposición a lluvias intensas, inundaciones y posibles daños en sectores productivos.
Un análisis citado por Primicias advierte que el evento climático puede afectar especialmente a la agricultura, pesca, infraestructura y generación eléctrica.
El Banco Mundial también identifica a Ecuador como un país altamente expuesto a riesgos naturales y señala que los fenómenos de El Niño y La Niña han provocado importantes pérdidas económicas históricas.
Actualmente, organismos internacionales mantienen herramientas de monitoreo para seguir la evolución del fenómeno y sus posibles impactos.





