Dinamarca analiza implementar una prohibición de teléfonos celulares en escuelas y centros educativos como parte de una estrategia para reducir las distracciones y fomentar una mayor concentración entre los estudiantes.
La propuesta busca limitar el uso de estos dispositivos durante la jornada escolar y promover espacios de aprendizaje con menos interrupciones digitales.
Las autoridades consideran que el uso constante de los celulares puede afectar la atención, la convivencia y la interacción entre alumnos.
La medida forma parte de un debate internacional sobre el impacto de la tecnología en la educación y el equilibrio entre sus beneficios y posibles efectos negativos.





