Un productor de Nueva York encontró una nueva fuente de ingresos al alquilar 12 hectáreas de su terreno a una empresa de energía solar.
Tony Emmi recibe entre 45.000 y 54.000 dólares al año, sin tener que sembrar, cosechar ni contratar trabajadores en esa superficie.
Los contratos solares suelen extenderse por 20 años o más y ofrecen ingresos previsibles frente a los riesgos de la agricultura.
Sin embargo, el modelo genera debate porque puede ocupar terrenos fértiles destinados a producir alimentos.
Una alternativa es la agrovoltaica, que combina paneles solares con cultivos o crianza de animales en una misma parcela.





