Amazon anunció que iniciará este año su servicio de internet satelital de baja órbita, tras superar los 390 satélites desplegados en el espacio.
La compañía busca competir directamente con Starlink, de SpaceX, ofreciendo conexión de banda ancha para hogares, empresas y gobiernos, especialmente en zonas con acceso limitado a internet.
El servicio comenzará en regiones específicas y se expandirá gradualmente conforme aumente la cantidad de satélites en órbita.
Aunque aún enfrenta desafíos logísticos y técnicos en algunos lanzamientos, Amazon mantiene su objetivo de construir una red global con más de 3.200 satélites para ampliar la conectividad mundial.





