El presidente estadounidense, Barack Obama, ordenó este lunes que se implementen las sanciones aprobadas recientemente contra funcionarios venezolanos y declaró una situación de “emergencia nacional” por el “riesgo extraordinario” que supone la situación en ese país para la seguridad de Estados Unidos.
La acción ejecutiva ordena la suspensión de visas y la congelación de bienes en territorio estadounidense de siete funcionarios militares y policiales de Venezuela.
La Casa Blanca dijo en un comunicado que la acción ejecutiva tiene un alcance mayor a la ley de sanciones que sancionó Obama en diciembre.
“Funcionarios de Venezuela que ahora y antes han violado los derechos humanos de ciudadanos venezolanos y se han involucrado en actos de corrupción no serán bienvenidos acá, y ahora tenemos herramientas para bloquear sus activos y el uso que hacen del sistema financiero de Estados Unidos”, dijo en una declaración el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest.
“Estamos profundamente preocupados por los esfuerzos del Gobierno venezolano para aumentar la intimidación sobre los adversarios políticos. Los problemas de Venezuela no pueden resolverse criminalizando a los disidentes”, agregó.
Sanciones
La lista incluye al exdirector de operaciones de la Guardia Nacional Bolivariana, Antonio Benavides, el director del servicio de inteligencia SEBIN, Gustavo González, la fiscal Katherine Haringhton, y el director de la Policía Nacional, Manuel Pérez, entre otros.
Los señalados verán bloqueados sus activos en Estados Unidos y no podrán ingresar a ese país.
Pero en un paso que amplía sanciones ya impuestas desde diciembre contra Venezuela, Obama autorizó al Departamento del Tesoro a tomar esas medidas también contra personas que “sean funcionarios o exfuncionarios del gobierno de Venezuela”.
Washington llamó al gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a liberar a los dirigentes políticos Leopoldo López, Daniel Ceballos y Antonio Ledezma, señalando que “los problemas de Venezuela no se resuelven a través de la criminalización del disenso”.
Estados Unidos impuso en diciembre, y luego en febrero, sanciones similares contra funcionarios venezolanos, pero hasta ahora no había publicado nombres de los afectados.
Como respuesta, Maduro anunció el 28 de febrero la reducción del número de diplomáticos estadounidenses de su embajada en Caracas, la instauración de visas y la prohibición de ingreso al país de un grupo de líderes políticos y legisladores norteamericanos.
Maduro acusa a Estados Unidos -principal comprador de petróleo venezolano- de involucrarse en supuestas conspiraciones y planes golpistas y magnicidas contra su gobierno.
Los dos países no intercambian embajadores desde 2010.
Fuente: ELUNIVERSO





