Una nueva jornada de alertas de bomba afectó a decenas de vuelos comerciales en Europa, principalmente en República Checa, Bulgaria y Portugal.
Las amenazas provocaron desvíos de aeronaves, inspecciones de seguridad y retrasos en diferentes aeropuertos.
En Praga, varios vuelos fueron señalados mediante avisos sobre posibles explosivos, mientras que en Portugal se inspeccionó un avión que cubriría la ruta Lisboa-Roma.
También se reportaron incidentes en otros países europeos.
Hasta el momento, las autoridades no han encontrado artefactos explosivos en los aviones revisados.
Las investigaciones continúan para determinar el origen de estas amenazas que mantienen en alerta al transporte aéreo europeo.





