El avance de la inteligencia artificial está cambiando la forma de trabajar, pero los datos actuales todavía no muestran una destrucción masiva de empleos.
Según el análisis de Primicias, en Estados Unidos la IA habría creado alrededor de un millón de puestos de trabajo y eliminado unos 200.000 durante el último año.
Los mayores cambios se observan en las tareas y en las habilidades requeridas, especialmente en empleos profesionales y entre los jóvenes que buscan su primer trabajo.
Expertos advierten que el impacto dependerá de la velocidad de adopción de la tecnología y de la capacitación que reciban los trabajadores.





