Un estudio publicado en PNAS Nexus reveló que varios modelos de inteligencia artificial pueden atribuir características personales a alguien basándose únicamente en su rostro.
Investigadores probaron GPT-4o, GPT-5, Gemini 3 Flash Preview y Claude Sonnet 4.5, y encontraron que los sistemas asociaban determinadas caras con inteligencia, confiabilidad, agresividad, capacidad laboral o incluso peligrosidad.
En una prueba, GPT-4o coincidió cerca del 75 % de las veces con las valoraciones humanas sobre confiabilidad.
Los investigadores advierten que estos sesgos podrían influir en decisiones reales, como contratación o financiación.
Sin embargo, aclaran que las pruebas fueron realizadas en condiciones controladas de laboratorio.





