Las compañías Sony y Microsoft buscan recuperar cientos de millones de dólares pagados en aranceles a Estados Unidos, luego de que el Tribunal Supremo declarara ilegales buena parte de esos gravámenes.
Sin embargo, consumidores que adquirieron PS5 y Xbox durante el periodo de precios elevados reclaman una compensación.
Sony espera recuperar aproximadamente 508 millones de dólares, mientras ambas empresas sostienen que los compradores conocieron y aceptaron los precios publicados.
Demandas colectivas en California y Washington buscan que parte de ese dinero llegue a los usuarios.
Por ahora, ningún tribunal ha determinado que exista obligación de reembolsar a los consumidores.





