Singapur anunció un nuevo y ambicioso plan para enfrentar su baja natalidad y el envejecimiento de la población.
El Gobierno ofrecerá ayudas que superan los 47.000 euros por cada hijo, distribuidas durante los primeros años de vida, además de ampliar los subsidios para cuidado infantil y los permisos parentales.
La medida busca reducir el costo de criar hijos y brindar mayor respaldo económico a las familias.
El país registra una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo, con 0,87 hijos por mujer.
Sin embargo, expertos y jóvenes mantienen dudas sobre si los incentivos económicos serán suficientes para cambiar las decisiones de formar una familia.





